¿La historieta manga en Cuba ?

Por: Alejandro Martín Rojas Medina

No es secreto que el manga japonés compone, una de las tres grandes tradiciones historietistas a nivel mundial, junto con la estadounidense y la franco-belga. Abarca una extensa variedad de géneros y llega a públicos diversos. Incluso a partir de los años ochenta, han ido conquistando también los mercados occidentales. El manga se caracteriza por un dinámico y equilibrado manejo de los planos de cámara, de los espacios y de los tiempos. Cuba por suerte no estuvo enajenada de esta corriente artística.
Los años 90 fueron tiempos económicos muy duros y el arte de papel de la historieta fue de las que más sufrió. El Periodo Especial deprimió el programa editorial cubano y las publicaciones decayeron.
Pero durante esa década apareció “MANGAKUBANO” uno de los grupos de creación de historieta más activos establecido en La Habana. Sus miembros iniciadores Juan Carlos Briñas , Héctor Saroal González Peñalver, Jesús Rodríguez, Carlos Primillez eran egresados del taller de historieta de la UPEC de Manolo Pérez Alfaro. Poco después otros como Roger Sánchez Fiol y Ángel Hernández Llanes engrosaron sus filas. La influencia principal para las historietas creadas por este grupo fue, sobre todo el cine foráneo de fantasía y de ciencia ficción que se trasmitían en los cines a finales de los 80 y principios de los 90 que se mezcló de manera artesanal con la realidad cubana de aquellos días.
El grupo creó un universo de ficción compartido de novelas gráficas, colectivas o individuales, donde se encuentran una serie de conceptos, historias, personajes y poblaciones ficticias que funcionan como un todo homogéneo y cohesionado, que abarcaron toda clase de historias y géneros muy autodidactas.
Pudieron convertirse en un ejemplo de cómic underground cubano pero la no disponibilidad de material técnico y el propio periodo especial acabaron por dar el golpe de gracia, muchas historietas no se concluyeron y otras se perdieron.
En estos días la terminología “MANGA” no es reconocida por la mayoría las editoriales nacionales al considerar una manera de arte foránea.
A pesar de eso los tiempos han cambiado y gracias al “PAQUETE” y otras vías digitales los jóvenes tienen acceso a una gran variedad de anime (animación japonesa)
El movimiento artístico se extendido en varias provincias del país por ejemplo Pinar del Rio, Matanzas, Camagüey, Ciego de Ávila , Holguín , La Habana; mediante peñas de divulgación cultural y talleres de dibujo y guion ,realizados de manera autodidacta.
MangaKubano mantiene su legado en la página web del mismo nombre donde se pueden mostrar los trabajos de Richard Hechevarria Castillo, Noemy Concepción López, Frank Osniel Reinoso Suarez  entre otros.
Es importante concluir, poniendo como ejemplo las obras de algunas de nuestras jóvenes promesas. Frank Osniel Reinoso Suarez ganador del premio Mabuya 2017 con su historieta Un zombi en la Habana en donde empleando el humor y realidad cubana le da un nuevo sabor a la quemada temática del zombi. David Velázquez Romero (Matanzas) mención en dicho concurso realiza con su El código de Rebeca realiza una dinámica adaptación del relato del escritor Raúl Piad . Y grandes reflexiones conllevan leer el tercer lugar; one shot “EEUU OFF “ de Raymel Ordeñana Quintana sobre la consecuencias psicológicas y económicas que implican la desaparición de Estados Unidos.

Fuente:fb/Pulcomicva

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